Entrevista a Àngels Biosca y Alicia Carrasco de
Slowear Project.

Cada vez más personas quieren que su armario esté libre de prendas de ropa fabricadas con mano de obra esclava y sustancias tóxicas. Este es el principal motivo de la creciente popularidad de la moda sostenible. El problema es que buena parte de las marcas de la también llamada slow fashion todavía no son suficientemente conocidas para el consumidor, que a menudo se encuentra con problemas para encontrarlas. Aumentar su visibilidad es precisamente el objetivo de The Slowear Project, plataforma social de consumidores y empresas conscientes que incluye un directorio de marcas. En la siguiente entrevista, concedida para Noticias Positivas, hablamos con las dos responsables de este proyecto, Àngels Biosca y Alicia Carrasco.

¿Cómo surgió la idea de crear este directorio de marcas de moda sostenible?

Àngels Biosca: Mucho antes de introducirse el concepto de slow fashion en España ya existían iniciativas trabajando con algunos de esos criterios, sin ser conscientes de que ofrecían un producto sostenible que formaba parte de un nuevo paradigma, y que iba a crecer de la forma en que lo está haciendo. La labor de comunicación y divulgación realizada por las primeras plataformas ha hecho posible que, poco a poco, los diseñadores y emprendedores que buscan aportar valor empezaran a lanzarse, siendo pioneros en España en crear marcas y empresas de moda sostenible. Lo mismo ocurrió con tiendas físicas o puntos de venta para acercar el producto a los consumidores, pero, por desgracia, sigue siendo insuficiente.

Por otra parte, el consumidor empieza a interesarse por saber qué hay detrás de esas prendas de ropa que compra a precios ínfimos y cuya calidad deja mucho que desear. Quiere cambiar sus hábitos de consumo, pero no sabe exactamente qué buscar o dónde encontrarlo.

Hace tiempo que se demanda este tipo de herramienta, pero algunas ideas anteriores no han acabado de desarrollarse. Por ello, con la Guía Slowear pensamos cubrir esa doble necesidad para consumidores y marcas. Ayudamos a conocer el valor de la moda sostenible y además, visibilizamos todas aquellas marcas que están surgiendo y que producen bajo principios de sostenibilidad, además de otras opciones de slow fashion.

Con este directorio ofrecemos información y acceso directo a cada una de las marcas para que los consumidores puedan conocer el proyecto y quién hay detrás de cada prenda de ropa y puedan así realizar una elección de compra más responsable y consciente. Poco a poco van perdiendo el miedo a comprar online que es, fundamentalmente, la forma en que pueden adquirir esos productos, directamente de quienes los crean.

¿Qué criterios debe cumplir una marca de moda para poder formar parte del directorio?

Alicia Carrasco: Debe aportar valor más allá de cubrir una necesidad física o estética. Para nosotras es muy importante que cada marca representada en la Guía siga unos determinados principios de sostenibilidad que deben poder demostrar. Como, por ejemplo, su compromiso con el medioambiente y las personas, siendo totalmente transparentes en su proceso de fabricación.

Revisamos personalmente cada solicitud y hablamos con cada una de ellas para conocer de primera mano la procedencia de sus materiales (preferentemente ecológicos, reciclados, de comercio justo, upcycling, segunda mano, vintage…), quiénes son sus proveedores locales, qué talleres les cosen las prendas en condiciones laborales dignas, de inserción social, etc. o si son ellos mismos los que los crean de manera artesanal. No podemos ser muy estrictas en cuanto a certificaciones, de momento, porque para ellas es muy complicado, a nivel económico, dado que muchos son emprendedores que empiezan su camino. Pero la relación directa que mantenemos con ellos nos hace ver que son proyectos en periodo de transición hacia un mayor grado de sostenibilidad, y que necesitan apoyo y confianza para conseguirlo. Todas las marcas demuestran un importante compromiso con los clientes a los que quieren vestir.

¿Y qué beneficios obtiene una marca de su presencia en el directorio de The Slowear Project?

ÀB: Desde el primer momento la Guía ha surgido con dos objetivos fundamentales. Por una parte, servir de catálogo de información para el consumidor que busca opciones de compra de moda sostenible pero tiene dificultad en encontrarlas y, por otra parte, servir de plataforma de promoción para las marcas que formen parte de él, ofreciéndoles así la posibilidad de llegar, de forma directa y cercana, a un tipo de público muy específico que busca productos hechos bajo unos principios de sostenibilidad.

Nuestro trabajo durante estos años como editoras especializadas en medios digitales nos ha posicionado como referencia en moda sostenible en España, habiendo creado una comunidad creciente y muy interesada que acude a nosotras para aprender a cambiar de hábitos y para que les recomendemos dónde y a quién comprar.

Las marcas del directorio tienen una posibilidad de difusión muy importante, además de tomar parte en acciones específicas para quienes están dentro. Creemos que es una herramienta con un gran potencial a medio plazo.

The Slowear Project es mucho más que un directorio. Ustedes afirman que es un punto de encuentro para las marcas y los consumidores. ¿En qué sentido?

AC: Como venimos explicando, la labor de The Slowear Project va mucho más allá del directorio. Con esta plataforma queremos que tanto los consumidores como las marcas se puedan sentir identificados. Por ello, además de la Guía Slowear, en todas nuestras acciones on y offline atraemos a las personas que están interesadas en conocer las posibilidades y opciones para iniciarse en este camino de sostenibilidad y consumo responsable. Para ellas creamos contenidos semanalmente en nuestro blog, newsletter y redes sociales, en las que somos muy activas.

Nuestro objetivo en The Slowear Project es ser una plataforma social que se convierta en un punto de conexión tanto para los consumidores como para los creadores de moda, en el que se compartan principios que ayuden poco a poco a cambiar el mundo a través de la moda.

¿Qué otros servicios y posibilidades se ofrecen desde The Slowear Project, tanto a marcas como a consumidores?

ÀB: En The Slowear Project nos definimos como una plataforma de comunicación, divulgación y educación en consumo de moda sostenible. Por ello, actuamos en diferentes ámbitos para transmitir los principios bajo los que se asienta la moda sostenible.

Para las marcas y proyectos de moda sostenible, además de la posibilidad de aparecer en la Guía Slowear, les ofrecemos servicios de comunicación personalizados con el objetivo de ayudarles a ganar más visibilidad y mejorar la imagen de marca para llegar a su público objetivo de forma más efectiva. También estamos diseñando acciones para llevar el producto de manera física.

Por otra parte, creemos firmemente en la educación como motor de cambio y en la sostenibilidad como un valor transversal que ha de estar presente en nuestras vidas. Por ello, la educación en los centros educativos y fuera de ellos también nos parece fundamental para conseguir un cambio hacia el consumo responsable. En este sentido, hace tiempo que realizamos charlas, talleres y proponemos espacios de diálogo para promover la concienciación y ofrecer soluciones para iniciarse en este camino. Hay mucho trabajo por hacer.

Ustedes llevan muchos años ligadas al mundo de la moda sostenible. Desde esta posición bien contrastada, ¿cómo ven la evolución del sector en los últimos años?

AC: Creemos que cada vez más la moda sostenible va ganando terreno en los medios de comunicación, lo cual indica que ya es una realidad que hay que tener muy en cuenta. Ha dejado de ser de interés minoritario. Sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer en la educación del consumidor para conseguir que sea autónomo en sus decisiones. Hay que hacer una gran labor informativa y divulgativa a este nivel. Sólo de esta manera se podrán valorar las alternativas a la fast fashion. Nos alegra comprobar cómo van surgiendo día tras día nuevas marcas que apuestan por este cambio hacia la moda sostenible, y nos encontramos con muchísimas más de las que pensábamos, lo cual es alentador y nos inspira de cara al futuro de la moda. Un futuro que cada vez más parece que irá unido irremediablemente a la palabra sostenibilidad.

¿Se puede afirmar que estamos en el momento idóneo para lanzar una iniciativa como The Slowear Project?

AC: Bueno, The Slowear Project ya lleva varios años de trayectoria a nivel offline y online, pero sí que es cierto que ha sido en este momento en el que nos hemos decidido a darle un cambio y convertirlo en una plataforma profesional que pudiera albergar tanto a consumidores como a marcas para visibilizar este tipo de moda y todos los principios y valores ligados a ella.

En parte, esta decisión de cambio ha venido dada por el contexto, porque sí que es cierto, que cada vez más hemos visto esa demanda de los consumidores que buscan algo diferente y no lo encuentran, y por una parte, las dificultades que se encuentran las propias marcas para llegar a los clientes que las están buscando.

Por otro lado, estamos viviendo una época contradictoria. Se habla más que nunca de slow fashion, pero al mismo tiempo, la fast fashion sigue copando la mayor parte del mercado y todos los días sus marcas abren nuevas tiendas. ¿Llegará el día en que la moda sostenible le plante cara?

ÀB: Las marcas que ahora están empezando en la moda sostenible no pueden competir con los gigantes de la fast fashion a nivel económico, pero pueden aportar valores como la confianza, la proximidad, el buen hacer, humanizar la experiencia de compra y un servicio postventa con un trato excelente y directo al cliente, que jamás podrán ofrecer las grandes marcas.

Por eso, no creemos que se tenga que plantear como una guerra. Los parámetros de sostenibilidad, ética y responsabilidad social son una decisión que las empresas deben tomar desde la base, y si las grandes no lo hacen así debe ser que no les interesa, no porque no puedan hacerlo. Algunas de ellas van haciendo los deberes, otras hacen pequeñas o grandes acciones de greenwashing y confunden al consumidor. Sin embargo, hay una tendencia cada vez mayor hacia la sostenibilidad y llegará un punto en el que incluso estas grandes marcas deberán cambiar si quieren mantenerse en el mercado y cumplir las exigencias de los consumidores, que están cada día más empoderados.

En general, los grandes cambios siempre llegan de forma gradual y muy poco a poco, y para que sean posibles es necesaria mucha pedagogía e información para conseguir modificar el contexto de consumo masivo en el que nos encontramos actualmente y dar paso a uno dominado por la conciencia hacia la sostenibilidad. A nosotras nos gusta ser positivas, y creemos que costará tiempo, pero que el cambio hacia un modelo de consumo más responsable y sostenible será una realidad dentro de unos años. Por nuestra parte, intentaremos seguir poniendo nuestro granito de arena en esta dirección con The Slowear Project.

Partiendo del hándicap del mayor precio de la moda sostenible ¿por dónde debemos tirar para convencer al consumidor para que apueste por la slow fashion, por la parte del compromiso social y ambiental o por la parte de la calidad?

AC: Se puede explicar por qué la moda rápida es tan barata a costa de un alto precio en dignidad laboral o salud medioambiental. La gente lo entiende perfectamente y por tanto, está entonces más preparada para valorar los productos de las marcas que se esfuerzan para hacerlo bien, aunque no puedan ajustar más el precio. Estamos mal acostumbrados porque se ha perdido el sentido de la ropa, su funcionalidad e incluso su valor estético y se la ha convertido en un objeto de usar y tirar que nos confunde la autoestima y el bolsillo. Hemos de desaprender todo eso. Cada persona es capaz de hacer algún ajuste para convertir su armario en más sostenible, se trata de ver lo que a cada cual le resulta más realista para empezar, porque ese primer paso es el más importante.

En definitiva, este directorio provee de alternativas a las personas que apuestan por el consumo responsable. ¿Por qué son tan importantes nuestras decisiones de compra?

ÀB: Porque en cada acto de consumo estamos decidiendo qué tipo de sistema queremos apoyar. El consumidor final tiende a pensar que, aunque cambie sus decisiones de compra, no va a marcar una gran diferencia a nivel global. Sin embargo, la realidad es que las cosas siempre empiezan a cambiar cuando muchas personas van haciendo esos pequeños gestos y al final se convierten en nuevos paradigmas que pueden modificar determinadas realidades.

En la moda sostenible y el consumo responsable ocurre lo mismo, costará tiempo hasta que se produzca un cambio real en este sentido, pero pasará forzosamente cuando ya no sean cientos de miles de personas las que hayan decidido cambiar sus hábitos de consumo, sino millones las que hayan apostado por el cambio. Así que está en nuestras manos, ahora más que nunca, decidir qué mundo queremos dejarles a las generaciones futuras, y para ello hemos de hacer el esfuerzo de pararnos y repensar cuáles son nuestras conductas al respecto.

El futuro de nuestro planeta está en juego y el poder, aunque no nos guste, está más que nunca en lo económico.