¿Cuáles son exactamente los impactos medio ambientales de la producción textil? A continuación te los detallamos.

1. Uso intensivo del suelo

Los monocultivos, o cultivos extensivos de la misma planta en la misma zona, se han incrementado exponencialmente en las últimas décadas debido a que permiten producir a un ritmo mayor, con un menor coste y en un menor tiempo. Sin embargo, tienen un gran inconveniente: reducen la biodiversidad y favorecen la esterilización del suelo. Esto se debe a que determinadas especies de insectos encuentran vastas extensiones de alimento y pocos predadores, por lo que se reproducen incontroladamente hasta que se convierten en plagan.

Llegados a este punto, en la inmensa mayoría de los casos se recurre a los plaguicidas, lo que sólo consigue incrementar el problema, ya que los insectos se hacen resistentes a ellos y cada vez se necesita más cantidad y variedad, lo que se traduce en la contaminación de suelo, aire y agua.

Por otro lado, el arado profundo utilizado en los monocultivos elimina especies de vida vegetal y favorece la erosión del suelo debido al viento y al agua ya que provoca que desaparezcan ciertas plantas que lo evitan y que ayudarían a nutrir el suelo y favorecer el establecimiento de pájaros e insectos que son, al final, remedios naturales contra las plagas.

2. Medio ambiente

Las señales de degradación del mar no cesan. Y una de ellas es el aumento del acidez de sus aguas debido a la absorción del excesivo CO2 por parte de la atmósfera. El algodón es responsable de la liberación del 25% de todos los pesticidas usados a nivel global, lo que supera a cualquier otro cultivo.

En el proceso de cultivo de la materia prima del tejido natural más importante en términos de consumo mundial se libera aproximadamente 1 kilo de pesticidas peligrosos (declarados por la OMS) por cada hectárea de algodón cultivado; el uso de estos pesticidas contamina el suelo y destruye microorganismos necesarios en los ecosistemas, así como la fertilidad de los suelos.

Se estima que el 20% de los tóxicos que se vierten al agua globalmente provienen de la Industria Textil

Se estima que el 20% de los tóxicos que se vierten al agua globalmente provienen de la industria textil. Por ejemplo en China es una fuente muy significativa de contaminación, que se incrementa cada año debido a una demanda mundial de productos de algodón que no cesa y que ha encontrado en este país asiático un atractivo indiscutible por los bajos precios de la mano de obra de su industria. Si quieres conocer más sobre el estado del medio ambiente, descarga aquí el Informe Planeta Vivo de WWF Adena.

3. Biodiversidad

En algunos habitats naturales, las poblaciones de especies se han reducido aproximadamente un 30% desde 1970. Los reponsables del mayor impacto en os ecosistemas de agua dulce y, por lo tanto, en su biodiversidad, son el uso excesivo de agua para el riego, el drenaje, la aplicación de pesticidas para cultivos como el algodón que luego pasan al suelo, así como el vertido de productos químicos como tintes o blanqueadores directamente al agua.

Las especies de agua dulce se enfrentan a una tasa de extinción alrededor de cinco veces mayor que la de las especies terrestres debido a esta contaminación de las aguas.

Además, a través de la biotecnología, se ha alterado la estructura de los genes de las plantas para conseguir un mayor rendimiento del suelo y, por lo tanto, un mayor beneficio económico. Pero el uso del algodón BT o transgénico reduce la biodiversidad genética de las poblaciones al ser utilizado como semilla única.

4. Uso del agua – huella hídrica

Para producir un 1 kilo de fibra de algodón – lo que pesan más o menos unos vaqueros – se necesitan entre 10.000 y 17.000 litros de agua, 2.700 para una camiseta de algodón y 9.000 para unos zapatos, según los datos de la Environmental Justice Foundation.

De hecho se estima que un 2,6% del consumo mundial de agua se utiliza para cultivar algodón. Este impacto además no se nota en los países que consumen el producto textil final sino en los productores. Por ejemplo, más del 80% del consumo de agua que necesita la industria textil que abastece a los países de Unión Europea lo sufren principalmente India y Uzbekistán.

Para producir unos vaqueros se necesitan entre 10.000 y 17.000 litros de agua y para una camiseta de algodón, unos 2.700

Si quieres calcular tu huella, la organización Waterfootprint ha creado una herramienta con la que puedes hacerlo en base a datos como tu país de residencia, tu sexo o tu alimentación.

5. El efecto en la salud de animales y personas

En la industria textil se usan más de 100.000 químicos sintéticos de los que no se conocen los efectos a largo plazo en la salud humana, ni de éstos, ni de sus efectos cruzados entre ellos. Por ejemplo, numerosos estudios realizados en los países productores de algodón más importantes como Estados Unidos, India, Paquistán, Uzbekistán, Brasil, Australia, Grecia y en África Occidental han documentado niveles detectables de pesticidas peligrosos, que están diseñados para inhibir el crecimiento de organismos vivos; estos pasan al agua, a la naturaleza y los animales, y después a los humanos por bioacumulación.

Los pesticidas producen malformaciones genéticas, se comportan como un veneno potencialmente mortal ante células placentarias humanas y son un potente disruptor endocrino. Por otro lado, han aparecido nuevas enfermedades como la SQM (Sensibilidad Química Múltiple), dermatitis, cánceres, pérdida capacidad reproductiva en hombres, etc… que se relacionan con el contacto de los humanos con estos químicos.

El 70% de los desechos industriales sin tratar en los países en desarrollo se disponen directamente en el agua y su insalubridad provoca al año 2,2 millones de muertes, de las cuales medio millón corresponden a niños menores de cinco años.

6. Uso de energía

A estas alturas, todos hemos oído hablar ya del calentamiento global y sus nefastas consecuencias para el planeta, ya que los gases generados por la actividad humana y liberados a la atmósfera atrapan el calor del sol y provocan que se incremente la temperatura global cada año un grado más, aproximadamente. Esto se traduce, entre otras cosas, en el deshielo de los polos, lo que provoca inundaciones y otros desastres naturales en muchas zonas del planeta.

En la fabricación de textiles y ropa se requiere mucha energía para transformar los recursos naturales en productos. Por poner un ejemplo, sólo hay que ensar en cómo se genera la electricidad para calentar el agua y el aire en el lavado o el suminsitro de combustible para toda la maquinaria agrícola empleada para la recogida del algodón. Por no mencionar el combustible que consumen los transportes de esas prendas desde las fábricas hasta las tiendas de destino. En global, se estima que el 10 % de emisiones CO2 globales provienen de la industria textil.

7. Residuos

Y todos los recursos que consumimos para producir todas estas piezas textiles son, muchas veces, en balde. En Reino Unido, por ejemplo, se tiran al año más de dos millones de toneladas de ropa (unos 30kg de ropa y textiles por habitante cada año se envían a los vertederos) y en EE.UU. 12,4 millones de toneladas que se han usado una media de 6 veces por prenda. En norteamérica ya se generan mas de 2,5 kgr de basura por día por habitante, el doble que hace 30 años.

Y, como es habitual, las peores consecuencias de este derroche de recursos y su residuos, no las sufren los países que más consumen. Las montañas de plástico y ropas de poliéster sintético terminan en basureros, sobre todo africanos, donde no se descomponen en las aguas estancadas provocando la aparición de nuevas enfermedades y variedades de malaria mortales.

En Reino Unido, se tiran al año más de dos millones de toneladas de ropa (unos 30kg de ropa y textiles por habitante cada año se envían a los vertederos) y en EE.UU. 12,4 millones de toneladas que se han usado una media de 6 veces por prenda

Esta basura se arroja en un agujero en el suelo, previa incineración o no. En cualquier caso, ambos métodos contaminan el suelo, el aire y el agua, ya que al incinerar la basura todos lo tóxicos se liberan al aire y se generan nuevos supertóxicos que son las dioxinas.

Si crees que la solución es reciclar, debes saber que es fundamental hacerlo, pero no suciente, porque por cada cubo de basura que sacamos como consumidores, para producirlo se han generado 70 cubos de basura de media en su producción.

Después de conocer todas estas consecuencias, seguro que las tendrás en cuenta la próxima vez que estés frente a una pieza de ropa a punto de adquirirla.

Fuente: Dho the woo.

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